Los cilindros hidráulicos son una parte esencial de numerosas máquinas, entre las que se incluyen excavadoras, carretillas elevadoras, tractores y maquinaria industrial. Estos cilindros dependen de los fluidos hidráulicos para funcionar correctamente. Sin embargo, en ocasiones puede quedar aire atrapado en el interior del cilindro hidráulico, lo que provoca problemas. Por lo tanto, la pregunta es: ¿cómo purgar el aire de un cilindro hidráulico? Recuerda que incluso las burbujas de aire más pequeñas pueden provocar graves problemas de rendimiento.
Por ejemplo, es posible que notes movimientos a tirones, un funcionamiento lento y ruidos extraños. Todos estos problemas, con el tiempo, acaban dañando todo el sistema. Por eso es fundamental purgar el aire. Sin embargo, muchos principiantes se sienten confundidos en este punto. Por ello, para ayudarte a entenderlo, en esta guía te explicaré paso a paso el proceso para purgar el aire de un sistema hidráulico.
¿Por qué entra aire en un cilindro hidráulico?
Antes de empezar nada, debes entender primero por qué entra aire en el cilindro hidráulico. Cuando conozcas el motivo, te resultará más fácil purgar ese aire y evitar que vuelva a ocurrir. A continuación te indicamos algunas razones por las que puede entrar aire en un cilindro hidráulico.
- Durante la instalación: Cuando se instala un cilindro hidráulico por primera vez, es muy habitual que entre aire. De hecho, el cilindro y las tuberías permanecen vacíos antes de llenarse con líquido hidráulico. Ahora bien, al instalar un cilindro y llenarlo de líquido, también quedan atrapadas pequeñas burbujas de aire.
- Nivel bajo de líquido hidráulico: Los cilindros hidráulicos necesitan una cantidad adecuada de líquido para funcionar correctamente. Ahora bien, cuando el nivel de líquido desciende demasiado, la bomba empieza a aspirar aire junto con el líquido. Este aire se propaga por todo el sistema hidráulico, provocando graves problemas.
- Conexiones sueltas: Otra causa de la entrada de aire es una conexión suelta en el cilindro. Como sabes, un sistema hidráulico contiene numerosas uniones y racores. Si alguna de esas conexiones se afloja, el aire se cuela rápidamente a través de ese pequeño hueco. Esto hace que el problema sea más difícil de detectar al principio. Sin embargo, con el tiempo, puede dañar el cilindro.
- Trabajos de mantenimiento: El mantenimiento es fundamental para los cilindros hidráulicos. Por eso, cuando se realiza el mantenimiento —es decir, cuando se repara o se sustituye una manguera, una junta o una conexión—, el cilindro queda expuesto al aire. Tras el mantenimiento, el aire atrapado permanecerá en su interior.
- Sellos desgastados: No hay duda de que las juntas mantienen cerrado el sistema hidráulico y evitan las fugas. Sin embargo, con el paso del tiempo, estas juntas se debilitan, se agrietan o se dañan debido al desgaste. Por lo tanto, en estos puntos desgastados o débiles, el aire puede quedar atrapado fácilmente.
Cómo purgar el aire de un cilindro hidráulico: guía paso a paso
Ahora ya sabes cuál es la causa más habitual por la que entra aire en el cilindro hidráulico. A continuación, hay que abordar este problema. Al principio, purgar el aire del cilindro hidráulico. Pero aquí voy a explicar algunos pasos que te ayudarán a purgar el aire del cilindro hidráulico.
Paso 1: Comprueba el nivel del líquido hidráulico
El primer paso a la hora de purgar el aire es comprobar el nivel de líquido hidráulico en el sistema. Como he dicho anteriormente, los sistemas hidráulicos dependen por completo del líquido hidráulico. Si no hay suficiente líquido, el sistema no puede generar la presión adecuada. Como resultado, aunque hagas todo lo posible por purgar el aire, quedarán algunas burbujas de aire en el cilindro. Así que, en primer lugar, localiza el depósito o la reserva de líquido hidráulico de tu sistema hidráulico.
Por lo general, las máquinas cuentan con marcas claras que indican los niveles mínimo y máximo de líquido. Comprueba el nivel con atención. Si está por debajo de la marca recomendada, debes añadir más líquido hidráulico antes de hacer nada más. Sin embargo, en este punto, también debes asegurarte de utilizar el tipo adecuado de líquido hidráulico. Si utilizas un tipo de líquido incorrecto, todo el sistema dejará de funcionar.
Paso 2: Localiza la válvula de purga o los racores
¿Estás seguro de que el nivel de líquido hidráulico es el correcto? El siguiente paso fundamental es localizar el punto por donde realmente se escapará el aire atrapado. La mayoría de los cilindros hidráulicos cuentan con una válvula de purga especial. Probablemente encontrarás esta válvula de purga cerca de la parte superior del cilindro, ya que el aire tiende a subir de forma natural. Debes examinar con atención el cuerpo del cilindro y localizar esa válvula. No obstante, lo mejor es consultar el manual de tu máquina para encontrarla.
La válvula de purga suele ser pequeña y puede parecerse a un tornillo o a una boquilla. Pero, ¿qué pasa si tu cilindro no tiene una válvula de purga específica? No te preocupes. En ese caso, puedes utilizar una conexión de manguera o un racor como alternativa. No obstante, a la hora de colocar el racor, elige uno que esté en el punto más alto del sistema. ¿Por qué? Porque ahí es donde suele acumularse el aire.
Paso 3: Afloja poco a poco la válvula de purga o el racor
Una vez que hayas localizado la válvula de purga o el racor, afloja con cuidado. Este es el paso que permitirá finalmente que el aire atrapado salga del cilindro hidráulico. Pero en esta fase, debes saber que no es necesario quitar la válvula por completo. En su lugar, coge una llave inglesa y gira la válvula de purga lentamente. Sigue girándola hasta que se abra solo un poco, sin pasarte.
¿Y si lo abres demasiado? Sin duda, el líquido hidráulico se derramará rápidamente. Esto, a su vez, provocará un desastre o incluso supondrá un riesgo para tu seguridad y la del cilindro. Por eso basta con una pequeña abertura para dejar pasar el aire. No obstante, mientras lo haces, te recomiendo que coloques un recipiente o un paño debajo. Así se recogerá cualquier líquido que salga junto con el aire.
Paso 4: Accionar el cilindro hidráulico
Una vez que hayas aflojado ligeramente la válvula de purga, el siguiente paso, que es fundamental, consiste en accionar el cilindro hidráulico. Pero, en este punto, muchos se precipitan y cometen errores. Sin embargo, esto debe hacerse lentamente y de forma controlada. ¿Por qué? Porque el objetivo es empujar las burbujas de aire atrapadas hacia el punto de salida, no el fluido. Así pues, pone en marcha la máquina y mueve suavemente el cilindro siguiendo su recorrido habitual.
Cuando el cilindro se mueve, el líquido hidráulico comienza a fluir. Este flujo de líquido empuja directamente el aire atrapado hacia la válvula de purga abierta. A medida que continúes con esta operación, notarás que el aire empieza a salir por la válvula junto con un poco de líquido. Al principio, verás que el movimiento del cilindro es irregular o a tirones porque todavía hay aire en su interior. No te preocupes, es normal. Pero a medida que el aire empiece a salir, notarás que las sacudidas disminuyen.
Paso 5: Busca burbujas de aire
Ahora, mientras el cilindro hidráulico está en funcionamiento, fíjate si hay burbujas de aire. Al principio, lo normal es que salga una mezcla de líquido hidráulico y pequeñas burbujas de aire. Estas burbujas indican que todavía hay aire dentro del cilindro. Es algo normal en esta fase, así que no hay por qué preocuparse. Por lo tanto, mantén el cilindro en funcionamiento a baja velocidad y observa el flujo de aire.
A medida que pase el tiempo, verás que el número de burbujas va disminuyendo. Esto significa que, por fin, todo el aire está saliendo del cilindro hidráulico y ya no hay sacudidas. Sin embargo, en este momento, muchos principiantes se precipitan y cierran la válvula rápidamente. Recuerda que esa es una práctica totalmente errónea. Si te detienes antes de que hayan desaparecido todas las burbujas, puede quedar algo de aire. Esto provoca problemas más adelante y obliga a volver a purgar el aire.
Paso 6: Apretar la válvula de purga y realizar la prueba
Estás seguro de que ya no queda aire y de que el cilindro hidráulico no presenta sacudidas. ¿Verdad? Por fin ha llegado el momento de cerrar la válvula de purga. Para ello, coge de nuevo la llave y aprieta lentamente la válvula. Asegúrate de que quede bien fijada, pero no la aprietes en exceso. ¿Por qué? Porque una fuerza excesiva puede dañar la válvula o su rosca. Una vez que la válvula esté completamente cerrada, es el momento de probar el cilindro hidráulico.
Pon en marcha la máquina y haz funcionar el cilindro con normalidad. Muévelo en todo su recorrido: extiéndelo y retraelo varias veces. Esto te ayudará a comprobar si se liberan burbujas de aire. Durante la prueba, presta también atención al movimiento del cilindro. Recuerde que el cilindro debe moverse de forma suave y constante. No debe haber sacudidas, respuestas lentas ni ruidos inusuales. Si es así, significa que ha purgado el aire del cilindro hidráulico.
Cómo evitar que entre aire en el cilindro hidráulico: consejos útiles
En cuanto entra aire en el cilindro hidráulico, surgen una serie de problemas. Por eso, lo mejor es evitar que ese aire entre en el cilindro hidráulico. Pero, ¿cómo? A continuación te ofrecemos algunos consejos útiles que te ayudarán a resolver este problema desde el principio.
1- Mantener el nivel adecuado de líquido
Como he dicho anteriormente, la causa principal de la burbuja de aire en el cilindro es un nivel bajo de líquido. Debido a este nivel bajo, el bomba hidráulica empieza rápidamente a empujar el aire junto con el líquido. Para evitarlo, comprueba siempre el nivel de líquido en el depósito. Acostúmbrate a comprobarlo con regularidad, sobre todo antes de utilizar la máquina para trabajos prolongados. Si observas que el nivel es bajo, rellénalo con el tipo de líquido hidráulico recomendado por el fabricante.
2- Comprueba si hay fugas
Incluso una pequeña fuga en el sistema hidráulico puede hacer que, con el tiempo, entre aire poco a poco. ¿Verdad? Estas fugas suelen producirse en mangueras, juntas, racores o conectores. Por eso, examina detenidamente todas estas partes del sistema y comprueba si hay signos de filtraciones de aceite o manchas de humedad. Si detectas algún problema, soluciona inmediatamente en lugar de ignorarlo.
3- Utiliza sellos de calidad
Las juntas desempeñan un papel fundamental a la hora de garantizar la estanqueidad del sistema hidráulico. Si una junta no es de buena calidad, se desgastará rápidamente y creará puntos débiles en el cilindro. A través de estos puntos, el aire puede quedar atrapado rápidamente. Por eso, lo mejor es adquirir una junta de alta calidad y resistente, que dure más tiempo y se desgaste menos rápidamente.
4- Instalación correcta
Los problemas relacionados con el aire suelen surgir desde el mismo momento de la instalación. Si un cilindro hidráulico o cualquier pieza conectada no se instala correctamente, se formarán pequeños huecos. Estos huecos permiten que entre aire posteriormente. Por lo tanto, sigue siempre los pasos de instalación adecuados. Asegúrate de que todas las conexiones estén bien apretadas, alineadas y encajadas correctamente.
5. Mantenimiento periódico
Por último, el mantenimiento periódico es la mejor forma de evitar que entre aire en el cilindro. Con el paso del tiempo, las piezas se desgastan de forma natural y el líquido se ensucia, a menudo sin que te des cuenta. Pero si realizas un mantenimiento periódico de tu guadaña hidráulica, estos problemas no surgen y no queda aire atrapado.
Preguntas frecuentes
¿Tienen todos los cilindros válvulas de purga?
No, no todos los cilindros hidráulicos tienen válvulas de purga. Algunos cilindros vienen con una válvula de purga integrada. Sin embargo, en otros cilindros es necesario aflojar un racor para eliminar el aire.
¿Puede volver a entrar aire después de purgar el sistema?
Sí, puede volver a entrar aire si hay una fuga, si el nivel de líquido es bajo o durante los trabajos de mantenimiento. Por eso es importante revisar periódicamente el sistema y utilizar juntas de alta calidad y adecuadas.
¿Con qué frecuencia hay que purgar el sistema?
No es necesario purgar el aire con regularidad. Purga el sistema únicamente tras la instalación, tras una reparación o cuando observes signos de la presencia de aire (como movimientos a tirones o un rendimiento deficiente).
Conclusión
Concluyamos. Los sistemas hidráulicos se han convertido en una parte importante de numerosas máquinas y equipos modernos. Estos sistemas utilizan cilindros hidráulicos que transportan líquido hidráulico. Sin embargo, a veces puede quedar aire atrapado en el cilindro, lo que puede provocar graves problemas más adelante. Por ejemplo, el aire reduce la eficiencia del sistema, provoca sacudidas o detiene por completo la máquina.
Por eso es fundamental eliminar ese aire. Pero muchos no saben cómo hacerlo. Por eso, en esta guía he explicado algunos pasos que te ayudarán a purgar el aire del cilindro hidráulico. Pero recuerda: todos esos pasos deben realizarse con cuidado. Un pequeño error provocará que el problema vuelva a aparecer. No obstante, lo mejor es evitar desde el principio que el aire entre en el cilindro. Para ello, puedes tomar algunas precauciones que he comentado anteriormente.
